Técnicas de fisioterapia indicadas para mujeres embarazadas

La estructura corporal de las mujeres embarazadas sufre muchos cambios posturales debido al proceso de adaptación que se produce durante el embarazo. Para evitar patologías y dolores, estas adaptaciones del cuerpo se deben controlar y normalizar.

Si previamente al embarazo una mujer sufre tensión y bloqueo en la columna vertebral, los ligamentos intrapélvicos (úteros en retroversión, dolores asociados a la menstruación o durante las relaciones sexuales), asimetrías tensionales de los músculos abdominales (oblicuo o transverso más tienes, una restricción en la movilidad articular de la columna, cadera o espalda), entonces, en estos casos, el dolor en determinadas zonas durante el embarazo existirá seguro, y en mayor o menor medida.

Además, aparte de los cambios estructurales, existirán cambios en cuanto a peso, hormonales, inmunológicos, intestinales y psicológicos. Y todos, en conjunto, afectarán de manera directa el correcto desarrollo del embarazo. Todo dependerá de la capacidad adaptativa de las estructuras u órganos afectados.

¿Y qué podemos hacer, en el ámbito de la Fisioterapia?

Pues abrir y descongestionar todas las cavidades, con respecto a la zona de crecimiento del útero, para favorecer el crecimiento de éste hacia craneal (en dirección a las costillas) en lugar de hacia anterior (hacia adelante). Generalmente el útero debe crecer en dirección vertical, pero cuando hay tensiones ligamentosas y musculares la barriga tiende a crecer hacia delante, y eso provoca muchos más dolores y hace más complicada la adaptación del cuerpo al embarazo. Además, en estos casos, también habrá tensión adicional a los ligamentos de la pelvis y los ligamentos lumbares de la madre.

También podemos trabajar el ángulo de Charpy, es decir, la zona de las costillas bajas y los músculos oblicuos externos, así como ganar movilidad dorsal baja para evitar hacer una lordosis lumbar larga, es decir una curva excesiva del ángulo lumbar.

Otra finalidad de la Fisioterapia en mujeres embarazadas es elastificar al máximo el diafragma y normalizar y minimizar las tensiones de ligamentos, sobre todo al redondo (que pasa delante del útero y lo sujeta). El útero deberá crecer mucho, y deberá hacerlo de forma simétrica, sobre todo del cuarto al sexto mes de embarazo.
La correcta disposición y elasticidad de las estructuras musculares y nerviosas involucradas en el proceso del parto favorecerán una mejor tolerancia del dolor, y facilitarán el proceso de bajada, rotación y salida del bebé por el canal de parto.

La Fisioterapia tiene un papel importante, pues, no sólo durante el embarazo, sino también durante el parto y la recuperación posterior. Después de cualquier parte el cuerpo necesita una recuperación de la postura, y de los tejidos que durante nueve meses han sufrido grandes cambios y el objetivo es volver a como eran antes del embarazo y parto en todos los casos, y no sólo en los casos en que el parto haya sido muy traumático.


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