Síndrome facetario cervical degenerativo: ¿qué es y cómo puede tratarse?
Por: Dani Pantaleón, fisioterapeuta de LaKia
El síndrome facetario cervical es una causa frecuente de dolor cervical persistente, de rigidez y sensación de carga en la zona de cuello y hombros, y que, a menudo, puede confundirse con simples molestias musculares. En este artículo, desde Lakia, hablaremos de es síndrome, de los factores que lo desencadenan y de otros temas de interés.
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¿Qué es el síndrome facetario cervical?
Se trata de una entidad clínica muy frecuente, que se define como el conjunto de signos y síntomas derivados de las articulaciones cigapofisarias -uniones sinoviales planas situadas entre las apófisis articulares superiores e inferiores de vértebras adyacentes-. Estas articulaciones conectan las vértebras por su parte posterior. Cada vértebra cuenta con cuatro articulaciones facetarias: dos superiores y dos inferiores, una a cada lado.
De forma errónea, pueden confundirse con síntomas derivados de la musculatura de la columna cervical y torácica. A menudo, el paciente describe sensación de carga en los hombros, como si sintiera el peso constante de una mochila. Este síndrome tiene una prevalencia de hasta un 67 % en los casos de dolor cervical persistente, convirtiéndose en una de las causas más frecuentes de molestias y limitación funcional en la columna cervical.
El principal motivo de este dolor es el gran número de neurotransmisores encargados de informar sobre el daño del tejido y la secreción de sustancias que facilitan el dolor. Además, los nervios responsables de estas articulaciones, dan inervación a dos niveles articulares de las vértebras y a la musculatura adyacente, pudiendo inhibir y, en consecuencia, atrofiar estos músculos.
Presentación clínica
La presentación clínica que muestra el síndrome facetario cervical suele manifestarse de la siguiente manera:
- Con un dolor sordo y difuso en la zona del cuello.
- Rigidez.
- Cefaleas.
- Sensación de dolor.
- Carga en los hombros.
En la mayoría de los casos, los síntomas aparecen de forma unilateral, aunque también pueden presentarse de manera bilateral.
Muchas personas refieren dificultad para encontrar una postura cómoda al dormir o para descansar correctamente, especialmente después de periodos prolongados de actividad o al final del día. El dolor puede aliviarse temporalmente con movimientos de flexión cervical o inclinando el cuello hacia el lado contrario al doloroso. También es habitual que el paciente tenga tendencia a crujirse o automanipularse el cuello buscando una sensación momentánea de alivio o liberación de tensión.

Los mapas de dolor según el nivel articular son los que se muestran en la ilustración
En algunos casos, los síntomas pueden aumentar con determinadas posiciones mantenidas, movimientos repetitivos o situaciones de estrés, generando sensación de bloqueo, limitación de movilidad y fatiga muscular en la zona cervical y escapular.
Factores desencadenantes del síndrome facetario cervical
Las posturas mantenidas y los movimientos repetitivos que implican extensión cervical, rotación o inclinación lateral del cuello suelen actuar como factores desencadenantes o agravantes del dolor facetario cervical. Este tipo de posiciones generan una sobrecarga mecánica sobre las articulaciones cervicales, favoreciendo la irritación y aumentando la sintomatología.
Es frecuente que el síndrome facetario cervical se acompañe de otros trastornos de la columna cervical, como el síndrome discogénico -dolor lumbar crónico o agudo provocado por el desgaste, deshidratación o fisuras en los discos intervertebrales-, relacionado con cuadros de hipermovilidad cervical, caracterizados por un exceso de movimiento entre las vértebras asociado a déficits de fuerza y control de la musculatura estabilizadora profunda.
Todo ello puede provocar una mayor inestabilidad cervical, sensación de bloqueo, fatiga muscular y persistencia del dolor en el tiempo.
Diagnóstico el síndrome facetario cervical
En este tipo de patología, las pruebas de imagen no suelen aportar demasiada información en las fases iniciales, ya que muchas veces no muestran alteraciones claras. En los casos más crónicos o avanzados sí puede observarse degeneración articular, desgaste de las articulaciones facetarias o cambios asociados al envejecimiento de la columna cervical.
Actualmente, el diagnóstico más fiable del síndrome facetario cervical se realiza mediante bloqueos anestésicos específicos, que permiten confirmar si las articulaciones facetarias son el origen del dolor. Aun así, desde la fisioterapia, se ha demostrado que puede realizarse un diagnóstico clínico muy preciso a través de una correcta valoración de los signos y síntomas, una exploración física detallada y la aplicación de test clínicos específicos.
Este tipo de valoración requiere experiencia clínica y un buen conocimiento de la biomecánica y funcionamiento de la columna cervical.
¿Qué tratamiento de fisioterapia es el adecuado cuando sufrimos síndrome facetario cervical?
Para aliviar los síntomas del síndrome facetario cervical, suele trabajarse con técnicas de movilidad suaves y de poca amplitud, como las tracciones cervicales o movilizaciones específicas, que ayudan a disminuir la presión sobre las articulaciones y reducir la sensación de rigidez y dolor. También pueden utilizarse tratamientos orientados a aumentar la temperatura y vascularización del tejido, favoreciendo la relajación muscular, la disminución de la inflamación y una mejor respuesta del tejido afectado.
Con el objetivo de mejorar la función y prevenir recaídas, el tratamiento fisioterapéutico también se centra en recuperar la movilidad de las articulaciones afectadas y de las zonas adyacentes, así como en fortalecer la musculatura estabilizadora profunda de la columna cervical.
El trabajo de fuerza y control motor es fundamental para mejorar la estabilidad del cuello, reducir la sobrecarga articular y favorecer una mejor calidad de movimiento en el día a día.
Resumiendo, como hemos señalado, el síndrome facetario cervical degenerativo es una de las causas más frecuentes de dolor cervical persistente, y, aunque a menudo se confunde con tensión muscular. Una correcta valoración fisioterapéutica permite identificar el origen del problema y diseñar un tratamiento adaptado. La fisioterapia, el ejercicio terapéutico y el trabajo de fuerza y control motor son fundamentales para aliviar los síntomas, mejorar la movilidad cervical y prevenir recaídas, ayudando a recuperar una mejor calidad de vida y bienestar funcional.
Si sientes molestias cervicales persistentes o crees que puedes estar sufriendo un síndrome facetario cervical, Dani Pantaleón Hernández, fisioterapeuta de LaKia, estará encantado de ayudarte. Puedes contactar con Dani por WhatsApp al teléfono 699 32 27 84 para recibir más información o pedir cita a través del formulario de contacto y empezar, cuanto antes, un proceso orientado a recuperar el movimiento, reducir el dolor y mejorar tu bienestar de forma segura y duradera.


