Sin azúcar, ¡gracias!

Los azúcares son hidratos de carbono, principal nutriente para el ser humano. Se recomienda que, alrededor del 55% de las calorías que ingerimos a lo largo del día, provengan de los hidratos de carbono, llamados también glúcidos y carbohidratos. Son el principal combustible para nuestro cuerpo. Estos a su vez, pueden ser simples o compuestos. Cambiando por completo su naturaleza y el beneficio en nosotros.

Hablaremos del azúcar más usado en alimentación: es el azúcar blanco de mesa refinado. Pertenece al grupo de hidratos de carbono simples. Por lo tanto es recomendable que su consumo sea de manera ocasional ya que sus efectos en la salud no son positivos.

Un poco de historia

No hace muchos años, el único edulcorante utilizado era la miel. El azúcar empezó a ser apreciado por el S.XVI. No obstante el auge del consumo de azúcar estuvo ligado en Europa a la adopción de tres bebidas nuevas: el chocolate, el café y el té. Todas ellas bebidas estimulantes.

El azúcar que tomamos con las bebidas o con el preparamos postres se extrae de la remolacha azucarera y de la caña de azúcar.

¿Cuáles son los tipos de azúcar y sus efectos en nosotros?

  • Azúcar integral de caña o panela: es el azúcar más puro. Se obtiene simplemente a partir de la evaporación de los jugos de la caña y la posterior cristalización de la sacarosa. Este azúcar a diferencia del blanco, no es sometido a ningún refinado, centrifugado, depuración o cualquier otro tipo de procesamiento, por lo que conserva todas las vitaminas y minerales presentes en la caña de azúcar. Aunque las cantidades de vitaminas son mínimas si las comparamos con una pieza de fruta por ejemplo.
  • Azúcar moreno: la mayor parte del azúcar moreno que se comercializa es simplemente azúcar blanco al que se le ha añadido extracto de melaza, que le da su color y sabor característico, además de pequeñas cantidades de vitaminas y minerales inferiores a las que posee la panela y que carecen de importancia desde el punto de vista nutricional.
  • Azúcar blanco: es el más refinado. Nos aporta calorías vacías porque en el proceso de fabricación ha perdido los nutrientes como las vitaminas y minerales.

¿Qué peligro esconde este alimento dulce y todos a los que se les añade azúcar?

El consumo desmedido o habitual de alimentos azucarados se asocia a la ganancia de peso, un aumento de peso poco sano, básicamente debido a un incremento de nuestra masa grasa.

La ingesta de azúcares o de alimentos dulces y azucarados -incluidas las bebidas- es un factor determinante del peso y la grasa corporal. Porque, si no utilizamos este azúcar, se almacena en forma de grasa. El problema con las dietas con alto contenido de azúcares es que provocan picos de insulina seguidos de un rápido descenso en la glucemia, que a menudo conduce a una necesidad mayor de tomar más dulce. Esta conducta, mantenida en el tiempo, puede conducir a problemas tales como la resistencia a la insulina, que derivará en una diabetes, y la obesidad abdominal.

¿Qué alternativa existe al consumo del azúcar?

La Stevia es el componente dulce natural con mejor reputación hasta el momento. Se trata de una planta a la que se le reconocen potenciales propiedades saludables en el control de la glucemia y la hipertensión arterial.

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Las hojas tiernas tienen un agradable sabor a regaliz y se puede usar para reemplazar el azúcar refinado ya que es dulce y no contiene calorías. Las hojas secas de la estevia contienen proteínas, fibra, hierro, fósforo, calcio, potasio, zinc y vitaminas A y C. Con las hojas de la planta podemos preparar deliciosas infusiones.

Se conocen sus propiedades medicinales destacando su acción antidiabética, ya que regula los niveles de glucosa en sangre. Otros estudios muestran que es una planta antibacteriana bucal, digestiva, diurética, vasodilatadora, ayuda a reducir la presión arterial. Destacan también los efectos beneficiosos en la absorción de la grasa y la presión arterial.

Todos estos datos hacen considerar a esta planta como una de las de mayor potencial en el futuro. Primero porque puede ser de ayuda en problemas nutricionales, pero fundamentalmente porque puede implicar una reducción del consumo de aditivos y de sustancias químicas de síntesis.

Para concluir recordar que el exceso de azúcar puede perjudicarnos y hacernos más vulnerables al aumento de peso. Puede intervenir aumentando los niveles de glucosa en sangre de manera drástica y provocar alteraciones metabólicas.

No olvide que si quieres reducir las calorías de tu menú diario, la estevia es una opción que no contiene calorías. Hay alternativas al azúcar refinado; aunque la interesante seria, ir progresivamente acostumbrando el paladar a sabores menos edulcorados

En resumen: los hidratos de carbono (no el azúcar) son de gran importancia para nuestra alimentación diaria, pero siempre que consumimos los procedentes de fuentes adecuadas como son las frutas, verduras, cereales integrales, legumbres o frutos secos y no los hidratos de carbono contenidos en cereales refinados, bollería, galletas, helados, comida precocinada, etc … ya que este tipo de alimentos únicamente contienen azúcares simples, que sólo conllevan es la producción de grandes picos de insulina en sangre.

Maribel Arias – Dietista
Sevicio de Consulta de Nutrición y dietoterapia de Kilabe


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